MADURO EN LA INCERTIDUMBRE: ¿HACER O NO LAS ELECCIONES?


Raúl Urbaneja, Licenciado en Castellano y miembro activo del Partido Vanguardia Popular en el Estado Sucre,

       En cada ocasión que a los personeros de la cúpula gobiernera madurista los interpelan sobre cuál es el plan para enfrentar tal problema de los miles que abundan en Venezuela y que se han incrementado con este gobierno o les formulan otra interrogante saltan diciendo que la oposición no será gobierno, que no volverá o que se está matando para ser, uno de ella, presidente de Venezuela. Cerciórese viendo u oyendo en entrevista al Ministro de Comunicación e Información y ya jefe de campaña de Maduro.
       Con esta actitud lo que buscan es evadir la situación compleja, crítica y difícil en la que se hallan inmersos. Realizar las elecciones el 20 de mayo como se tiene previsto no le otorgará legitimidad a su gobierno, en caso de ganar, pues ya la comunidad internacional tiene un dictamen sobre el carácter dictatorial de su gobierno. Ello viene determinado porque las condiciones en que se realizará tal proceso no son las más acordes y al pueblo lo tiene sometido a una hambruna, escasez de medicinas, represión, opositores presos y violación flagrante de los derechos humanos. Además, la figura de Chávez no lo acompañará, como sí lo hizo en 2013; al contrario, ya no se le considera heredero de las ideas del difunto, pues ha hecho eventos y provocado situaciones que las contradicen como meter presos a militares que participaron en la asonada del 92. Aunado a ello, la población lo ve como el principal culpable de la crisis del país, es decir, que ya no digiere el falso discurso de la "guerra económica". La gente en un 77 % lo rechaza, incluidos los chavistas de base, y un 80 % quiere votar para salir de este atolladero y buscar un mejor futuro.
           Ya muchos gobiernos latinoamericanos, además de Estados Unidos y Canadá, y organizaciones como la Unión Europea les han aplicado sanciones solamente a la cúpula madurista que gobierna, no al pueblo, y por consiguiente, cada día está más aislada. También le han prohibido pisar esos países y las riquezas en dinero y propiedades que tenían en los mismos les han sido expropiadas. Por eso algunos han mudado "a lo callaíto" sus familias de Europa a países de latinoamérica.
           Otro elemento a considerar, es que al contrario que en 2005, cuando la oposición toda decidió no participar en las parlamentarias y todavía hoy estamos sufriendo las consecuencias de ese error, un sector de la oposición a cuya cabeza está Henri Falcón decidió participar, a pesar de las condiciones poco fiables y que no se diferencian en mucho a las de gobernadores (donde toda la oposición participó) y alcaldes en 2017. Debe recordarse que se está en una dictadura y ella nunca va a ofrecer todas las condiciones para participar y más cuando está en riesgo de perder. Esas condiciones hay que lucharlas y pelearlas.
          Esto es parte del panorama negro en que se desenvuelve Maduro y su gobierno en la actualidad. Es un dilema entre hacer o no las elecciones. Mientras definen, lo que les queda es estimular la guerra sucia hacia el candidato opositor, que viene del chavismo y ha ofrecido un gobierno de transición, con mayores posibilidades de ganarle en la contienda. 

"Somos de la opinión de que no participar en estas elecciones "es dejarle la cancha libre", como se dice popularmente, al gobierno. Es contribuir a que se atornille en el poder y ahogue las exigencias de cambio político del pueblo venezolano".
                                                                         Raúl Urbaneja

           
                                                   FUENTE: TOMADA DE LA RED.

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