Con el permiso primeramente de un país que me recibe con los brazos abiertos y a una institución que le da la mano al extranjero, para ellos con mucho respeto este post y así solidarisarme con ellos por ese sentimiento especial que causa a todo el país inca tener el privilegio y la bendición de "DIOS" de estar presente en un mundial de Fútbol.
Estar presente en un Mundial de Fútbol después de 36 años de ausencia, para varias generaciónes tiene que ser algo especial, único, grandioso, excepcional y cargado de mucho patriotismo. Recorrer las calles de la Ciudad del Callao y sentir esa energía positiva de todo un pueblo aupando y apoyando a su equipo, te llena de emoción y te contagias de que su selección campeona tenga el mayor de los éxitos, aunque haya sido eliminada en la primera ronda.
En la pujante, fría y acogedora Ciudad del Callao, así como todas las urbes del perú se paralizan cuando juega su equipo mundialista. En los colegios se hacen citas en los auditorios y se le siembra ese amor por su camiseta en esas 2 horas de juego de la blanquiroja. Esto realmente es el triunfo para la posteridad de esta generación: Unir y llenar de felicidad a toda una nación.
Redacción y fotos Carlos García Indriago para SUCRE INFORMATIVO 2.O desde la Ciudad del Callao-Perú
