LA CUARTA REPÚBLICA MEJOR:
Ayer en una conocida y concurrida agencia de Cumaná me encontré con varios amigos, entre los cuales puedo mencionar a César Arismendi, Humberto Peñuela y Alberto Flores. Estuvimos recordando la época de la Cuarta República y al compararla con la actual no nos quedó más remedio que concluir que la anterior era mejor. Había comida por todos lados, la gente trabajaba con esfuerzo y mística, el estudio era una vía rápida de superación y el respeto a los demás se respiraba por doquier. Fue un encuentro casual de cuatro (4) personas que eramos amantes de la izquierda y reconocíamos que en la lucha política había respeto por el adversario.
Hoy, el pillaje político se impone en la denominada Quinta República, donde se juega con el hambre del pueblo. Los bandidos están enchufados en el poder y han condenado a este humilde pueblo a los más crueles vejámenes. A mí se me ocurrió señalar que en mis tiempos de Sec. Gral de la FCU-UCV tuve la oportunidad de compartir con Tareck William Saab, quien solía leerme algunos poemas y le dábamos una autorización para que usara el comedor de la UCV porque era estudiante de Derecho de la USM. Hoy es el flamante Fiscal impuesto por la Constituyente. También mencioné a Ricardo Menéndez, hoy Ministro de Planificación, a quienes tiramos en la piscina del Colegio de Ingenieros de Caracas en tiempos estudiantiles,en una trifulca universitaria. Igualmente, recordé a Elías Jaua, entonces un flacuchento estudiante de Sociología, con quien tuve desencuentros por su estilo oportunista de hacer política. Y cómo han llegado lejos, a través de esa cacareada revolución que ha hecho más pobre al pueblo venezolano.
La gente que estaba a nuestro alrededor en el banco se quedó sorprendida por estos testimonios de vida que conté. Al pasar casi dos horas, nos despedimos los cuatro amigos, cada uno a enfrentar los vaivenes de la vida.
Estuvimos recordando la época de la Cuarta República y al compararla con la actual no nos quedó más remedio que concluir que la anterior era mejor. Había comida por todos lados, la gente trabajaba con esfuerzo y mística, el estudio era una vía rápida de superación y el respeto a los demás se respiraba por doquier.
FUENTE: Tomada del Facebook del Profesor Cumanés Jesús Castillo.
