Operación militar o diálogo o, mejor, huida de Maduro:
Hay quienes se horrorizan ante la posibilidad de terminar rápidamente con el Pranato criminal chavista mediante una acción militar desde el exterior. Para ellos, como es natural, sería doloroso que fuerzas armadas extranjeras hollaran el suelo de la Patria, lo cual siempre fue difícil de aceptar para cualquier Nación en la Historia. temen, además, que entre el país en una confrontación generalizada. En “guerra”, dicen algunos a los que, sospecho, la mala conciencia comienza a atormentar por haber apoyado semejante despropósito.
La segunda posibilidad arriba discriminada me parece poco probable. No es que no pueda pasar. Es que la situación,con la población mayoritariamente en contra del grupo de criminales que sigue sacrificando inocentes, a lo más que expone una entrada de tropas para someter a Padrino López y a sus oficiales cómplices, es a que la población descargue su rabia de forma violenta sobre el chavismo que los ha humillado y ofendido durante todo este tiempo, en el barrio, en el trabajo, en la calle. Pero esto, creo, no pasaría de unas escaramuzas fácilmente controlables. En Venezuela no hay peligro de guerra civil.
La segunda posibilidad arriba discriminada me parece poco probable. No es que no pueda pasar. Es que la situación,con la población mayoritariamente en contra del grupo de criminales que sigue sacrificando inocentes, a lo más que expone una entrada de tropas para someter a Padrino López y a sus oficiales cómplices, es a que la población descargue su rabia de forma violenta sobre el chavismo que los ha humillado y ofendido durante todo este tiempo, en el barrio, en el trabajo, en la calle. Pero esto, creo, no pasaría de unas escaramuzas fácilmente controlables. En Venezuela no hay peligro de guerra civil.
En cuanto a ver tropas extranjeras en el suelo patrio, la lógica simple afirma que la solución suele ser de la misma magnitud del problema. Y la del nuestro es colosal, como quedará certificado cuando sean levantados los escombros dejados por el chavismo y su “socialismo del Siglo XXI”.Porque, a decir verdad, los venezolanos nos quedamos sin ejército. El que teníamos, al mismo tiempo que permitía el saqueo del chavismo, azuzado por los Castro, se volvió contra nosotros. Fue, efectivamente, “el enemigo”, sus altos mandos insensibles al hambre, a la miseria y a la muerte por millares de los seres humanos que debían proteger. Y el oficial que no lo era se vio obligado a callar o a huir para poder conservar la vida y la libertad (está por saberse cuántos de ellos fueron encarcelados, torturados y desaparecidos bajo instrucciones del G2 cubano con anuencia del chavismo).
En fin, los crímenes ayer protagonizados y permitidos por los mandos corruptos del ejército nacional y aun los de ahora mismo (robarse el oro por toneladas del BCV; implementar una “liberación del dólar” con el solo objeto de acelerar el saqueo; permitir la actuación de los bandas de exterminadores; y cuidado si no estar dispuestos a poner niños como escudos para darle más tiempo para el escape a sus pranes), conforman una situación sobre el tablero de juegos que deja la alternativa de la operación militar como menos traumática que la consabida “negociación”, la que, como es sabido, los chavistas toman como “triunfo parcial” o “parada estratégica”, como lo han demostrado tantas veces en el devenir reciente. Nunca como en estos últimos días la situación del país había sido tan parecida a un secuestro exprés.
El Presidente Guaidó y sus asesores parecen estar claros en los aspectos arriba señalados. Y, para evitar la operación militar desde el exterior, llaman al respeto de la Constitución y ofrecen amnistía a los oficiales y civiles que no hayan cometido crímenes de Lesa Humanidad. No obstante, me temo que estos últimos siguen teniendo el mango del sartén en el Pranato, aunque cuando esto escribo el 90% de las fuerzas armadas están con el nuevo presidente y se anuncia la pronta restitución de la democracia, según el General Yánez Rodríguez, Director de Operación Estratégica del alto mando de la Aviación. Ojalá pronto se vaya Maduro y su comitiva, pues por cada día que pase sin que haya una rendición de esas fuerzas oscuras, más intensos serán los sufrimientos de los venezolanos.
LUIS ARISTIMUÑO.
