Hoy en la celebración del 225 aniversario de Antonio José de Sucre, el segundo hombre más importante de Venezuela, y cuya fortuna y bendición tuvimos por ser nacido en nuestra ciudad de Cumaná, para nada se parece a aquellos tiempos cuando en la ciudad oriental se celebraba con mucho respeto y como debería ser una fecha tan importante e histórica.
Nos llega a la memoria aquel inolvidable año de 1995 que Cumaná fue la capital de Venezuela, nombramiento simbólico que se le daba para ese momento por la celebración del bicentenario de nuestro Gran Mariscal. Recibíamos para ese entonces la visita de los diferentes presidentes y embajadores de sudamérica y del mundo, realizándose uno de los más bellos e inolvidables desfiles militares que hayan presenciado los sucrenses.
25 años después Cumaná está sumida en problemas: basuras por doquier, aguas negras de punta a punta,las comunidades sumidas en todos los problemas jamás imaginados, como el problema del gas, del agua y de la luz. Numerosos negocios cerrados por la fuerte depresión económica. Nuestra máxima luz del conocimiento: la Universidad de Oriente(UDO) en un 80% destruida y saqueada por la delincuencia, y así están muchas instituciones que en otrora eran ejemplo de civilidad y progreso como la empresa Cadafe.
El hospital central en total abandono y la red de ambulatorios con la misma suerte, cuando fuimos para los años 90 el segundo estado con mejor nivel de salud del país y muchos hasta se atrevían a decir "de los primeros de latinoamérica."
Nos llega a la memoria aquel inolvidable año de 1995 que Cumaná fue la capital de Venezuela, nombramiento simbólico que se le daba para ese momento por la celebración del bicentenario de nuestro Gran Mariscal. Recibíamos para ese entonces la visita de los diferentes presidentes y embajadores de sudamérica y del mundo, realizándose uno de los más bellos e inolvidables desfiles militares que hayan presenciado los sucrenses.
25 años después Cumaná está sumida en problemas: basuras por doquier, aguas negras de punta a punta,las comunidades sumidas en todos los problemas jamás imaginados, como el problema del gas, del agua y de la luz. Numerosos negocios cerrados por la fuerte depresión económica. Nuestra máxima luz del conocimiento: la Universidad de Oriente(UDO) en un 80% destruida y saqueada por la delincuencia, y así están muchas instituciones que en otrora eran ejemplo de civilidad y progreso como la empresa Cadafe.
El hospital central en total abandono y la red de ambulatorios con la misma suerte, cuando fuimos para los años 90 el segundo estado con mejor nivel de salud del país y muchos hasta se atrevían a decir "de los primeros de latinoamérica."
No se hasta donde será la capacidad de aguante de un pueblo para soportar tanta calamidad, y la desfachatez y la inhumanidad de unos gobernantes que se hacen los ciegos, sordos y mudos ante el sufrimiento de un pueblo. Una hermosa tierra donde los resultados de la revolución chavista fue sumergirla en la esclavitud, la oscuridad y la muerte.Hoy Venezuela, y en especial el estado Sucre celebra con mucha tristeza, desesperanzado, agotado y confundido los 225 años de nuestro segundo hombre más importante: Antonio José de Sucre después de nuestro libertador Simón Bolívar, pero, pesar de todo, no perdemos la fe en el cambio y el progreso de nuestra hermosa y querida Venezuela. Seguimos...
